Con sus diversas tonalidades de rojos y marrones, las baldosas de terracota son auténticas creaciones artesanales, donde no hay dos piezas exactamente iguales. Son aptas para su uso tanto en paredes como en suelos, tanto interiores como exteriores.
En latín, «terra cotta» significa «tierra cocida». Se produce mediante la cocción de sustancias que contienen arcilla, y es un recurso que proviene directamente de la tierra. Desde la antigüedad, la terracota se ha utilizado ampliamente tanto en la arquitectura como en el arte. En la antigua Anatolia, era el principal material de construcción. En China, se utilizó para crear el famoso ejército de terracota, compuesto por 8000 esculturas de soldados.